Lugares para visitar en Londres

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¿Quieren ver de cerca Los Girasoles de Van Gogh? ¿O gigantescos esqueletos fósiles de dinosaurios? ¿Tal vez los frisos y relieves del Partenón de Atenas? ¿O aquella pintoresca torre sobre cuyo reloj se posaron, volando, los personajes de la película de animación Peter Pan? Entonces ustedes quieren ir a Londres.

Sorprendente, enorme, capaz de conmovernos y estremecernos al mismo tiempo, la prodigiosa capital británica es uno de los destinos más interesantes y peculiares de Europa.

Algunos lugares para visitar en Londres especialmente notables son la bellísima Abadía de Westminster y el Parlamento, junto al río Támesis, en donde destaca el reloj del Big Ben –¡el mismo donde Peter Pan y Wendy se posaban en sus vuelos nocturnos en el famoso film que Walt Disney hizo en 1953! –.

La St. Paul’s Cathedral es uno de los mejores ejemplos de arquitectura neoclásica existentes en el mundo, destacando por su elegancia y, cómo no, por su ciclópea cúpula, la segunda más grande del mundo, después de la de la Basílica de San Pedro del Vaticano. En su interior, destacan las magníficas obras de Thormhill y la misteriosa Galería de los Susurros, desde donde, dicen, se puede escuchar perfectamente un murmullo a más de 30 metros de distancia, por ciertas peculiaridades de la acústica de la cúpula. Su techo es accesible tras subir más de 530 escalones, y desde su privilegiada posición se admiran insuperables vistas de todo Londres.

Los amantes de los museos no se conformarán, simplemente, con haber visitado el Museo de Cera, y querrán visitar el mayor museo de antigüedades del mundo, el célebre London British Museum (“Museo Británico de Londres”); la mayor pinacoteca de Inglaterra, la National Gallery, rica en obras de todo tipo de autores universales, dede Gainsborough, Turner, Da Vinci, hasta Matisse, Van Dyck y, lo han adivinado, Van Gogh, entre los cuales sobresale sus archiconocidos Girasoles–; o las no menos importantes Tate Britain y Tate Modern, auténticos templos mayores del arte de todos los tiempos,… También el Museo de Cera de Londres, antaño Museo de Madame Tussaud (siglo XIX), se merece una visita.

Trafalgar Square y estatua de Nelson anuncian la entrada de National Gallery, pero suponen a la par un escenario idóneo para recorrer gran parte del centro londinense, acercarnos hasta su City, centro neurálgico si no de Londres, sí de las finanzas y negocios que aquí se mueven, siempre iluminada por los neones insomnes y los paneles de anuncios de Piccadilly Circus, Regent Street, Leicester Square, Covent Garden, Hyde Park,…

Buckingham Palace también nos invitan a conocer la vida de la monarquía londinense, mientras sus vigilantes de peculiar indumentaria siguen, con ritmo constante e inmutable, ejecutando a diario sus pintorescos cambios de guardia. La robusta fortaleza de la Torre de Londres, antigua cárcel bañada de siniestras leyendas y convulsivas historias, sigue en pie hoy igual que ayer, ajena al tiempo y el olvido.

El Natural Science Museum nos abre las puertas con sus colecciones de fósiles prehistóricos, animales, hallazgos botánicos y descubrimientos científicos y tecnológicos, de una forma didáctica, amena y pormenorizada, al igual que, en su materia de conocimiento, hace el fabuloso History Museum (Museo de Historia), digno de alabanza.